Ni los contratiempos económicos, ni los desaciertos legislativos, ni mucho menos las internas a cielo abierto corren al Gobierno de Javier Milei del encono personal que mantienen vigente con la figura de Mauricio Macri.
El ex jefe de Estado volvió al ruedo en los últimos días luego de una larga temporada en Europa atendiendo negocios futbolísticos e intentó marcarle la cancha al oficialismo nacional sobre el rumbo de la gestión.
Lejos de inquietarse, en Casa Rosada se burlan de la postura en la que se encuentra el ex presidente y aseguran: “está completamente acabado.” El ex presidente ojos de cielo reapareció en Jujuy el viernes pasado en un acto que contó con la presencia de apenas un puñado de personas que lo escucharon hablar desde un modesto atril con un imponente paisaje de fondo.
Con un bronceado internacional, Macri criticó durante el equilibrio fiscal del gobierno y aseguró que “todos sabemos que es de baja calidad porque si el presupuesto no puede incluir mantener la infraestructura que tenemos y construir nueva, es que está mal hecho el presupuesto".